29.03.2026 Este domingo, 29 de marzo de 2026, celebramos el Domingo de Ramos, la puerta de entrada a la Semana Santa. Recordamos la Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, cuando la gente lo aclama con alegría, agitando ramos y gritando: “¡Hosanna!”. 
Pero el Evangelio de hoy nos confronta con una realidad profunda: ese mismo pueblo que aclama, pocos días después gritará: “¡Crucifícalo!”. Y esta escena no es solo historia… también refleja algo que puede suceder en nuestro corazón.
Muchas veces nosotros también decimos “sí” a Dios con entusiasmo, pero cuando llega el cansancio, el miedo o la presión, podemos alejarnos, negar lo que creemos o vivir de forma incoherente con nuestra fe.
Jesús entra en Jerusalén no como un rey poderoso, sino como un Rey humilde, montado en un borrico. No entra para conquistar con violencia, sino para entregarse por amor. Y esa es la gran enseñanza de este día: Dios no nos salva desde el poder, sino desde la entrega.
Lectura del Evangelio (San Mateo 26, 14 – 27, 66)
Os compartimos en el siguiente enlace la lectura íntegra de las lecturas de hoy y del evangelio, que es un poco largo, al tratarse de la Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo (VER ENLACE).
Salmo 21: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”
El Salmo 21 es uno de los textos más conmovedores de toda la Biblia. Es un grito de dolor, de angustia profunda… pero también un salmo de confianza.
Lo más impresionante es que Jesús lo reza desde la cruz: no para desesperarse, sino para mostrarnos que incluso en el sufrimiento, incluso cuando todo parece oscuro, Dios sigue estando presente.
Este salmo nos enseña que la fe no es solo para los días felices. La fe verdadera se prueba cuando el corazón se siente solo, cuando no entendemos lo que ocurre, cuando parece que Dios calla.
Y, sin embargo, el salmo termina abriéndose a la esperanza: Dios no abandona para siempre. La cruz no es el final.
Reflexión personal y pregunta para meditar
La Pasión según Evangelio de Mateo refleja muy bien un conflicto interno que todos podemos vivir: cuando hacemos algo que va en contra de lo que realmente sentimos o creemos (disonancia cognitiva). Pedro quiere ser fiel, pero por miedo niega a Jesús y Judas sabe que ha hecho mal y no puede soportarlo. Esto muestra que el mayor dolor muchas veces no viene de fuera, sino de no ser coherentes con nosotros mismos. En cambio, Jesús actúa siempre de acuerdo con lo que cree, incluso en el sufrimiento. El texto nos enseña que la paz interior nace de ser fiel a uno mismo, aunque sea difícil.
Hoy te dejamos la siguiente pregunta para tu reflexión y meditación personal: ¿En qué momento he dicho “sí” a Dios, pero después he vivido como si no lo conociera, por miedo, comodidad o presión?
Horarios de misas (Domingo de Ramos)
Este domingo NO habrá catequesis, pero os animamos a acompañarnos:
- A las 11:00 h. Misa con ramos en Nuestra Señora de El Pilar (Bendición de los ramos en la plaza y procesión hacia la iglesia).
- A las 13:15 h. Misa con ramos en San Antonio Abad (Bendición de los ramos en el jardín y procesión hasta la iglesia).
Reflexión final: Entrar con Jesús en la Semana Santa
Domingo de Ramos no es solo un día de ramos bonitos o de procesión. Es el inicio de una semana decisiva. Hoy Jesús entra en Jerusalén… y entra también en nuestra vida. Entra en nuestras contradicciones, en nuestros miedos, en nuestras negaciones, en nuestras heridas… pero no entra para condenarnos, sino para salvarnos.
Pidamos al Señor la gracia de acompañarlo esta Semana Santa con el corazón abierto, sin quedarnos solo en la emoción del momento, sino caminando con Él hasta la cruz… sabiendo que la cruz conduce a la vida.
Que María, que permaneció firme junto a Jesús, nos enseñe a permanecer también nosotros fieles. Que el Señor nos bendiga y vivamos una Semana Santa llena de fe.
Por último, si quieres profundizar más en este Evangelio, te invitamos a ver el video relacionado en el canal Evangelio y Reflexión en YouTube.
¡Feliz Domingo!