07.12.2002 En este Segundo Domingo de Adviento, la figura de Juan el Bautista nos recuerda la necesidad de preparar el camino del Señor en nuestra vida, de renovar nuestro corazón y caminar en la luz de su Hijo. El mensaje de Mateo 3, 1-12 nos invita a no quedarnos en la rutina ni en los gestos externos, sino a dar fruto con nuestras acciones, decisiones y compromiso diario. 
Esta llamada a la conversión también nos recuerda que cada gesto de solidaridad y amor, por pequeño que parezca, puede abrir espacio para que Dios transforme el mundo a nuestro alrededor. Por ejemplo, iniciativas como la venta de lotería y los donativos para la instalación de calefacción de la Ermita de San Amaro nos enseñan que nuestra fe se expresa en acciones concretas y generosas.
Lectura del Evangelio (Mateo 3, 1-12)
Por aquellos días, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando:
«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».
Este es el que anunció el Profeta Isaías diciendo: «Voz del que grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos”».
Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre.
Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y de la comarca del Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.
Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo:
«¡Raza de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente?
Dad el fruto que pide la conversión.
Y no os hagáis ilusiones, pensando: “Tenemos por padre a Abrahán”, pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras.
Ya toca el hacha la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será talado y echado al fuego.
Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no merezco ni llevarle las sandalias.
Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.
Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga».
Salmo 71: “Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente”
El salmo de este domingo nos invita a confiar en que la justicia y la paz se realizan en nuestra vida cuando abrimos el corazón al Señor y vivimos con coherencia, buscando siempre actuar con rectitud y generosidad hacia los demás.
Preguntas para la reflexión
Esta semana, te invitamos a meditar sobre el evangelio con estas preguntas:
- ¿Qué “frutos” puedo cultivar en mi vida diaria para preparar el camino del Señor?
- ¿Cómo puedo transformar los pequeños gestos cotidianos en actos de conversión y amor?
- ¿De qué manera puedo colaborar con iniciativas solidarias de la parroquia para que nuestra fe sea visible en la acción?
Horarios de misas
Este domingo, os esperamos en alguna de las Eucaristías de la Unidad Pastoral:
- 11:00 h. en El Pilar.
- 13:15 h. en San Antonio Abad.
Esta semana, no hay Catequesis.
Reflexión final
Este domingo, el mensaje de Juan el Bautista nos recuerda que el Adviento es tiempo de conversión y de preparar el corazón para recibir al Señor. No se trata solo de palabras, sino de acciones concretas: vivir con justicia, amor y generosidad.
Además, os animamos a profundizar en este tiempo de Adviento viendo el vídeo en el canal de YouTube Evangelio y Reflexión, donde reflexionamos sobre cómo preparar nuestro corazón y caminar en la luz del Hijo.
Que este tiempo nos llene de esperanza y nos impulse a vivir la fe con alegría y compromiso.