26.04.2026 Vivimos rodeados de voces. Opiniones, prisas, redes sociales, preocupaciones… A veces sentimos que caminamos sin rumbo claro, como si nos faltara una guía segura. Y en medio de tanto ruido, el Evangelio de este IV Domingo de Pascua nos trae una imagen profundamente consoladora: Jesús es el Buen Pastor. 
Él no es un guía lejano, ni un líder que manda desde fuera. Jesús nos conoce, nos llama por nuestro nombre y nos conduce hacia la vida verdadera. En este Evangelio, el Señor nos invita a reconocer algo esencial: solo quien entra por Él encuentra salvación, seguridad y paz.
Este domingo, además, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, un día especial para pedir al Señor que siga llamando a jóvenes y adultos a servirle como sacerdotes, religiosos, religiosas y también en la vocación matrimonial y laical.
Y para terminar, nuestra comunidad vive con alegría un tiempo especial: ayer, 25 de abril, comenzó la Novena a San Amaro Peregrino, en preparación para su festividad el próximo 3 de mayo. Este año la celebramos con mayor gozo si cabe, porque la Ermita de San Amaro ha reabierto sus puertas y luce renovada tras su restauración integral. Es un signo hermoso: cuando se restaura una ermita, también se nos recuerda que Dios desea restaurar nuestro corazón.
Lectura del Evangelio (Juan 10, 1-10)
En aquel tiempo, dijo Jesús:
«En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas.
A este le abre el guarda, y las ovejas escuchan su voz; y a sus ovejas las llama por su nombre y las saca fuera.
Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz.
A un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba.
Entonces Jesús añadió:
«En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no viene sino a robar y matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».
Salmo 22: “El Señor es mi pastor, nada me falta”
El Salmo 22 es uno de los más conocidos y queridos por los cristianos. En él, el salmista expresa una confianza total en Dios: aunque haya dificultades, aunque el camino sea oscuro, el Señor cuida, alimenta, guía y protege.
Este salmo encaja perfectamente con el Evangelio de hoy. Jesús se presenta como el Pastor que conduce a sus ovejas hacia buenos pastos. Es decir, hacia aquello que realmente llena el corazón: la paz, la esperanza, la verdad, el amor.
Cuando rezamos: “El Señor es mi pastor, nada me falta”, no significa que nunca tendremos problemas, sino que nunca estaremos solos, porque Dios camina con nosotros.
Y esta es una promesa inmensa: incluso en los momentos más difíciles, Dios sigue siendo nuestro refugio.
Reflexión personal y pregunta para la semana
Jesús dice que las ovejas reconocen la voz del pastor. Esto nos lleva a una pregunta muy real: ¿reconozco yo la voz de Cristo en mi vida? A veces buscamos soluciones rápidas o caminos fáciles. Sin darnos cuenta, podemos seguir “voces extrañas”: el egoísmo, el miedo, la desesperanza, la indiferencia o la comodidad. Pero Jesús no grita ni impone. Él llama con amor, con paciencia, y su voz siempre lleva a la vida.
Este domingo también rezamos especialmente por las vocaciones. Tal vez el Señor esté llamando a alguien de nuestra comunidad a entregarse plenamente. Y quizá esa llamada necesite el apoyo de todos: oración, acompañamiento y un ambiente donde escuchar a Dios sea posible.
Este domingo te dejamos la siguiente pregunta para meditar: ¿Qué voces estoy escuchando últimamente… y cuál es la voz que más me acerca a Dios?
Horarios de Misas (Domingo 26 de abril)
Este domingo, recordamos que también que hay catequesis y las siguientes celebraciones:
- 11:00 h. – Nuestra Señora de El Pilar
- 12:15 h. – Ermita de San Amaro
- 13:15 h. – San Antonio Abad
Reflexión final: entrar por Cristo y vivir con alegría
Jesús no solo dice que es el Pastor: hoy afirma con fuerza algo muy concreto: “Yo soy la puerta”.
Esto significa que no hay vida plena fuera de Él. Podemos tener muchas cosas, pero si no entramos por Cristo, el corazón sigue buscando.
Entrar por la puerta que es Jesús es elegir vivir con Él: confiar, volver a levantarnos, pedir perdón, amar más, escuchar su Palabra y caminar en comunidad.
Pidamos hoy al Buen Pastor que cuide de nuestra Unidad Pastoral, que bendiga nuestras familias y que despierte nuevas vocaciones. Que María, Madre de la Iglesia, nos enseñe a escuchar la voz de su Hijo.
Y si deseas profundizar más en el Evangelio de hoy, te invitamos a ver el video del canal de YouTube Evangelio y Reflexión.
¡Feliz domingo a todos!