31.05.2026 Este domingo celebramos la Solemnidad de la Santísima Trinidad, uno de los grandes misterios de nuestra fe. Al mismo tiempo, despedimos el Mes de Mayo, dedicado de manera especial a la Virgen María, y nos unimos a la Jornada Pro-Orantibus, en la que rezamos por quienes han consagrado su vida a la oración en monasterios y comunidades contemplativas. 
El Evangelio de hoy nos recuerda una verdad fundamental: Dios nos ama inmensamente. No es un Dios lejano ni indiferente, sino un Padre que entrega a su Hijo por amor y que, por la acción del Espíritu Santo, sigue acompañándonos cada día. En medio de nuestras preocupaciones, dificultades y alegrías, el Señor nos invita a confiar en Él y a descubrir que su amor es más fuerte que cualquier miedo o incertidumbre.
La Santísima Trinidad nos enseña también el valor de la comunión. Padre, Hijo y Espíritu Santo viven en perfecta unidad y amor. De la misma manera, estamos llamados a construir relaciones basadas en el respeto, el servicio y la fraternidad en nuestras familias, en nuestra comunidad parroquial y en todos los ámbitos de nuestra vida.
Nuestra Unidad Pastoral sigue viviendo momentos de alegría y crecimiento en la fe. Ayer celebramos la Primera Comunión de uno de nuestros grupos de catequesis, formado por 10 niños y niñas. Damos gracias a Dios por ellos, por sus familias y por todos los catequistas que les acompañan en este camino. Asimismo, nos preparamos para una nueva celebración el próximo sábado 6 de junio, cuando otros 13 niños y niñas recibirán por primera vez a Jesús en la Eucaristía. Les acompañamos con nuestra oración para que continúen creciendo en la amistad con Cristo.
Lectura del Evangelio (Juan 3, 16-18)
«Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.»
Salmo: «A ti gloria y alabanza por los siglos»
Este hermoso salmo es una invitación a reconocer la grandeza de Dios y a responder con gratitud. Toda la creación proclama su gloria: el cielo, la tierra, los mares y todo cuanto existe. También nosotros estamos llamados a unir nuestra voz a esta alabanza.
En la celebración de la Santísima Trinidad, este salmo adquiere un significado especial, pues nos ayuda a contemplar el misterio de Dios que es amor eterno y perfecto. Alabar a Dios no consiste solo en pronunciar palabras, sino en vivir confiando en Él y agradeciendo cada uno de sus dones.
Reflexión personal y propuesta de pregunta
El Evangelio de hoy nos presenta una de las frases más conocidas y profundas de toda la Escritura: «Tanto amó Dios al mundo…». Muchas veces podemos sentir que Dios nos juzga o nos observa desde la distancia. Sin embargo, Jesús nos revela exactamente lo contrario: Dios quiere nuestra salvación y nuestra felicidad. Su amor es gratuito, inmenso y constante.
La Jornada Pro-Orantibus nos recuerda también a tantas personas que dedican su vida a rezar por el mundo. Aunque muchas veces permanecen ocultas, su oración sostiene a la Iglesia y a la humanidad entera. Hoy podemos acordarnos especialmente de ellas y agradecer su entrega silenciosa.
Pregunta para la reflexión personal: ¿De qué manera puedo responder esta semana al amor que Dios me muestra cada día?
Horarios de Misas: Domingo 31 de mayo de 2026
- 11:00 h. – Nuestra Señora de El Pilar
- 12:15 h. – Ermita de San Amaro
- 13:15 h. – San Antonio Abad
Reflexión final
Al concluir este Mes de Mayo, ponemos nuestra vida bajo la protección de la Virgen María y damos gracias por todas las bendiciones recibidas. La Solemnidad de la Santísima Trinidad nos recuerda que estamos llamados a vivir en el amor de Dios, a confiar en su presencia y a compartir esa misma entrega con quienes nos rodean.
Que durante esta semana podamos experimentar la cercanía del Padre, seguir los pasos del Hijo y dejarnos guiar por el Espíritu Santo.
Os esperamos en nuestras celebraciones dominicales. ¡Feliz domingo y que Dios os bendiga!