Parroquia de San Antonio Abad y Nuestra Señora de El Pilar en Burgos

15.08.2025 Hoy la Iglesia celebra con gozo la Asunción de la Virgen María, misterio que nos llena de esperanza y alegría. María, la humilde sierva del Señor, fue llevada por Dios a la gloria del cielo, anticipo de la promesa que también se nos ofrece a todos los que seguimos a Cristo.

En el Evangelio de este día, vemos a María ponerse en camino, con prontitud y alegría, para servir y compartir la presencia de Jesús. Su canto del Magníficat proclama la grandeza de Dios y nos recuerda que su misericordia llega de generación en generación.

Evangelio según san Lucas (Lc 1, 39-56)

En aquellos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó:

«¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá».

María dijo:

«Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abrahán y su descendencia por siempre».

María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

Análisis y Reflexión

La fiesta de la Asunción nos invita a mirar al cielo con esperanza, sin olvidar nuestro compromiso en la tierra. María es modelo de fe, servicio y confianza en las promesas de Dios.

Ella no se encierra en sí misma, sino que se pone en camino para compartir la alegría de la presencia de Jesús. En su canto del Magníficat, María reconoce que todo es don de Dios y que Él actúa con fuerza en favor de los humildes y necesitados.

En España, este día es también una fecha muy especial en la vida de muchos pueblos, que celebran fiestas patronales, procesiones y tradiciones populares. Coincide con el corazón del verano y en plena época de vacaciones, un momento en que muchas familias se reencuentran y comparten momentos de convivencia y fe.

Así como María llevó la alegría de Cristo a casa de Isabel, estamos llamados a llevar la luz de la fe allí donde estemos: en nuestras familias, en nuestros encuentros y también en nuestras celebraciones.

Oración

Santa María, Madre nuestra, elevada al cielo en cuerpo y alma, enséñanos a vivir con fe, esperanza y amor.

Ayúdanos a reconocer la presencia de Dios en lo cotidiano y a llevar a Cristo a quienes más lo necesitan.

Ruega por nosotros, ahora y siempre. Amén.

Horario de Misas

Os esperamos en alguna de las eucaristías de la Unidad Pastoral:

  • A las 11:00 h. en Nuestra Señora de El Pilar.
  • A las 13:15 h. en San Antonio Abad.

¡Os esperamos !

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