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Parroquia de San Antonio Abad y Nuestra Señora de El Pilar en Burgos

10.05.2026 En este Sexto Domingo de Pascua, el Evangelio nos presenta un mensaje profundamente consolador y a la vez muy práctico: amar a Jesús no es solo sentir, sino vivir.

Jesús nos habla con palabras cercanas, como quien se despide de alguien querido. Sabe que sus discípulos van a sentir miedo, incertidumbre y soledad… como tantas veces nos pasa también a nosotros cuando atravesamos problemas familiares, enfermedad, cansancio, preocupaciones económicas o momentos de fe débil.

Pero Jesús nos deja una promesa preciosa: No os dejaré huérfanos. Esto significa que, aunque no lo veamos, Dios no nos abandona nunca. Nos sostiene con una presencia invisible pero real: el Espíritu Santo, el Defensor, el que nos guía por dentro y nos fortalece.

Y en este tiempo de Pascua, cuando celebramos que Cristo está vivo, se nos recuerda que la fe no es un recuerdo del pasado, sino una vida nueva que se construye cada día con amor.

Hoy celebramos también la Pascua del Enfermo, recordando que Cristo Resucitado camina de manera especial junto a quienes sufren, sosteniéndolos con su amor y regalándoles esperanza en medio de la fragilidad.

Lectura del Evangelio (Juan 14, 15-21)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos.
Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros: el Espíritu de la verdad.
El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros.

No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros.
Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo.
Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros.

El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama;
y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».

Palabra del Señor.

Salmo 65: “Aclamad al Señor, tierra entera”

El Salmo 65 es un canto de alegría y de alabanza. Nos invita a levantar el corazón y reconocer que Dios actúa en la historia y en nuestra vida personal. El salmista nos anima a proclamar con gozo las obras del Señor:
Aclamad al Señor, tierra entera. Este salmo es especialmente oportuno en Pascua, porque nos recuerda que Dios sigue haciendo maravillas: transforma el dolor en esperanza, la oscuridad en luz, y el miedo en confianza.

En este mes de mayo, mes de María, podemos unir esta alabanza a la Virgen, porque ella fue la primera en cantar la grandeza de Dios con el Magníficat. María es modelo de quien escucha, cree y guarda la Palabra, incluso cuando no entiende todo.

Este salmo nos invita hoy a preguntarnos: ¿Soy capaz de reconocer las maravillas de Dios también en lo pequeño?

Reflexión personal y propuesta de pregunta

Jesús hoy nos enseña algo clave: el amor verdadero se demuestra con fidelidad. Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”. No se trata de cumplir normas por obligación, sino de vivir según el estilo de Jesús: perdonar, servir, ayudar, ser honesto, no devolver mal por mal, ser humilde.

Y lo más hermoso es que Jesús no nos pide algo imposible. Él sabe que solos no podemos. Por eso promete al Espíritu Santo, que es quien nos guía por dentro. Muchas veces esperamos sentir a Dios como algo evidente, pero el Espíritu Santo suele actuar en lo cotidiano: en una palabra que nos calma, en un gesto de alguien, en la fuerza para seguir adelante, en el deseo de rezar, en el impulso de hacer el bien.

Pregunta para esta semana: ¿En qué momento reciente he sentido que Dios me ayudaba, aunque fuera de forma sencilla y silenciosa?

Horarios de Misas (Domingo)

Este domingo vuelve la catequesis, y estos son los horarios:

  • 11:00 h. – Nuestra Señora de El Pilar y San Antonio Abad (catequesis)
  • 12:15 h. – Ermita de San Amaro
  • 13:15 h. – San Antonio Abad

Reflexión final: No estamos solos

Este Evangelio es una de las promesas más bellas de Jesús: no nos deja huérfanos. Cuando la vida aprieta, cuando no sabemos qué decisión tomar, cuando parece que la fe se enfría o que la oración no sale… Jesús sigue estando cerca, y su Espíritu sigue actuando en nosotros.

En este mes de mayo, pongamos también nuestra vida en manos de la Virgen María. Ella nos enseña a confiar incluso en el silencio, a esperar cuando no se ve, y a permanecer fieles cuando el corazón tiembla.

Pidamos al Señor que esta semana vivamos con esa certeza: Dios habita en nosotros. Que María, Madre de la Iglesia, nos acompañe y nos lleve siempre a Jesús.

Que tengáis un domingo lleno de paz y alegría en comunidad. Y si deseas profundizar más en este Evangelio, te invitamos a ver el vídeo relacionado en el canal “Evangelio y Reflexión”, en YouTube.

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