17.05.2026 Este domingo celebramos una fiesta llena de esperanza: la Ascensión del Señor. Jesús, después de su Resurrección, sube al cielo, pero antes deja a sus discípulos un mensaje que también es para nosotros hoy. 
El Evangelio nos presenta el momento final: los discípulos se encuentran con Jesús, lo adoran, aunque algunos todavía dudan… y entonces Jesús les confía una misión inmensa: anunciar el Evangelio a todos los pueblos, bautizar y enseñar a vivir lo que Él ha mandado.
Es un mensaje muy actual. Muchas veces también nosotros vivimos con dudas, cansancio o miedo, como si la fe fuera algo difícil de sostener en medio del ritmo diario, los problemas familiares, el trabajo o las preocupaciones. Pero Jesús nos recuerda algo esencial: no caminamos solos. Él asciende al Padre, sí, pero nos promete: “Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”. Esa es la fuerza de la Ascensión: Cristo reina, Cristo guía, Cristo acompaña.
Este domingo, además, celebramos con alegría el final del curso de catequesis, dando gracias por todo lo vivido y aprendido juntos. Y rezaremos muy especialmente por los 30 adolescentes de San Antonio y El Pilar que el próximo viernes, a las 19 h. recibirán el sacramento de la confirmación en la parroquia de El Pilar en una ceremonia que presidirá D. Vicente Rebollo, obispo de Tarazona.
Para finalizar, hoy en la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el Papa León XIV nos recuerda la importancia de comunicar con verdad y humanidad, cuidando siempre los rostros y las voces de las personas. Que esta fiesta nos anime a seguir creciendo en la fe y a ser testigos del Evangelio también con nuestras palabras y nuestra forma de comunicarnos.
Lectura del Santo Evangelio (Mt 28, 16-20)
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.
Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo:
«Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra.
Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo;
enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.
Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo».
Palabra del Señor.
Salmo 46: “Dios asciende entre aclamaciones, el Señor, al son de trompetas”
El Salmo de hoy es un canto de alegría y victoria. La Iglesia lo pone en nuestros labios para expresar lo que celebramos en la Ascensión: Cristo sube glorioso al cielo, no como quien se aleja, sino como quien entra en su Reino para reinar y sostener a su pueblo.
Las “aclamaciones” y las “trompetas” son signos de fiesta, como cuando un pueblo celebra la llegada de su rey. Y eso es exactamente lo que proclamamos: Jesús es el Señor, el vencedor del pecado y de la muerte.
Este Salmo también nos invita a vivir la fe con esperanza. Aunque haya dificultades, aunque el mundo parezca ir por otros caminos, la Ascensión nos recuerda que Dios sigue teniendo la última palabra.
Reflexión y pregunta para la semana
El Evangelio de hoy termina con una frase que es un tesoro para la vida cristiana: “Yo estoy con vosotros todos los días”. Esto significa que Jesús está en la vida cotidiana: cuando una familia lucha por mantenerse unida, cuando alguien vive una enfermedad o una pérdida, cuando cuesta educar a los hijos en valores, cuando sentimos que la fe se enfría o que ya no tenemos fuerzas.
Jesús no promete una vida sin dificultades, pero sí promete algo mejor: su presencia constante. Además, nos da una misión: no guardar la fe solo para nosotros, sino compartirla con nuestra forma de vivir, con nuestras palabras, con nuestro testimonio, con nuestra caridad.
Pregunta para reflexionar: ¿En qué momento de mi vida necesito creer de verdad que Jesús está conmigo “todos los días”?
Horarios de Misas (Domingo 17 de mayo)
Última jornada de catequesis (fiesta final de catequesis):
- 11:00 h. – Nuestra Señora de El Pilar y San Antonio Abad (catequesis)
- 12:15 h. – Ermita de San Amaro
- 13:15 h. – San Antonio Abad
Reflexión final: Una misión que continúa
La Ascensión no es una despedida triste, sino un envío lleno de esperanza. Jesús confía en sus discípulos… y también en nosotros. Nos dice: “Id”, salid, anunciad, bautizad, enseñad… pero no desde nuestras fuerzas, sino desde la certeza de que Él nos acompaña.
Este domingo celebramos también la LX Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, un día muy significativo para recordar que hoy también evangelizamos con los medios, con la palabra, con el testimonio y con lo que compartimos. Que nuestras redes, nuestras conversaciones y nuestra vida diaria sean lugar de luz, de verdad y de fe.
Que María, la Madre de la Iglesia, nos ayude a ser discípulos valientes y alegres. Y que el Señor os bendiga y os acompañe esta semana.
Para finalizar, si quieres profundizar un poco más en el Evangelio de este domingo, os invitamos a ver el video relacionado en el canal de YouTube “Evangelio y Reflexión”.
¡Feliz Domingo!