Parroquia de San Antonio Abad y Nuestra Señora de El Pilar en Burgos

17.08.2025 En pleno verano, tiempo de descanso para muchos, la Palabra de Dios nos anima a mantenernos firmes en nuestra fe y a no perder el rumbo. La segunda lectura de este domingo nos exhorta con fuerza: «Corramos, con constancia, en la carrera que nos toca… fijos los ojos en Jesús» (Heb 12,1-4). Una carrera donde el cansancio, las preocupaciones o el pecado pueden frenarnos, pero donde Cristo es quien sostiene nuestra esperanza.

En estos días en los que nuestro país sufre graves incendios forestales, agradecemos profundamente a los bomberos, brigadistas y voluntarios que arriesgan su vida para apagar el fuego. Ellos nos recuerdan, con su entrega, lo que significa vivir atentos, con valentía, y salir al encuentro del peligro para proteger la vida. Así nos lo recuerda también Jesús en el Evangelio de hoy: su palabra es fuego que quiere prender en nuestra vida para encender el mundo con el amor de Dios, aunque ello suponga división o incomodidad.

 

Lectura del santo Evangelio según San Lucas (Lc 12, 49-53)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«He venido a prender fuego en el mundo, y ¡ojalá estuviera ya ardiendo!
Con un bautismo tengo que ser bautizado, y ¡qué angustia hasta que se cumpla!
¿Pensáis que he venido a traer al mundo paz? No, sino división.
Desde ahora estarán divididos cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres;
estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra».

 

Análisis y reflexión del Evangelio

El Evangelio de este domingo (Lc 12,49-53) puede descolocarnos: Jesús afirma que no ha venido a traer paz, sino fuego y división. ¿Cómo entenderlo? Cristo no habla de guerras o enemistades humanas, sino del «fuego» del Evangelio, capaz de transformar los corazones y de poner al mundo “patas arriba”: un fuego de amor, de justicia, de misericordia y de verdad que a veces provoca tensiones porque nos saca de nuestra comodidad.

Seguir a Jesús implica decisiones valientes. El Reino de Dios no se instaura con tibieza o con medias tintas; exige optar, comprometerse, renunciar a lo que estorba y mantenernos en pie con perseverancia. Por eso la carta a los Hebreos nos invita a correr, sin dejar que nada —pecados, pereza, indiferencia— nos frene.

Igual que los equipos que combaten los incendios lo dejan todo para luchar contra las llamas, también nosotros estamos llamados a dejar arder el fuego del Evangelio en nuestra vida y llevarlo a quienes nos rodean. Aunque a veces suponga incomprensiones, Cristo nos asegura que sólo ese fuego puede iluminar un mundo que necesita amor, verdad y esperanza. En medio del verano, no dejemos que la fe se apague. Mantengamos encendida la lámpara del corazón, firmes en la carrera del Evangelio, con los ojos fijos en Jesús, el que sostiene y completa nuestra fe.

Salmo 39: “Señor, date prisa en socorrerme”

Un salmo que, desde la confianza, clama ayuda en medio de las dificultades. Dios no abandona al que se mantiene fiel, incluso cuando la vida se vuelve exigente por seguir a Cristo.

Preguntas para la reflexión

Antes de continuar tu día, te invitamos a detenerte y preguntarte:

  • ¿Qué parte de mi vida necesita “arder” con más pasión por Jesús?
  • ¿Me atrevo a vivir mi fe con claridad, aun cuando otros no lo entiendan?
  • ¿Estoy dispuesto a dejarme purificar por el fuego del Evangelio en este tiempo de verano?

Horarios de misas

Este domingo, disfruta del «fresquito» (corporal y espiritual), en cualquiera de las Parroquias de nuestra Unidad Pastoral:

  • 11:00 h. en El Pilar.
  • 13:15 h. en San Antonio Abad.

Reflexión Final

El Evangelio no es una brisa suave… ¡es un fuego que transforma! Este verano, mientras disfrutamos del merecido descanso, no dejemos que nuestra fe se “adormezca”. Encendamos la lámpara del corazón, vivamos atentos a lo importante y permitamos que Cristo avive en nosotros el fuego de su amor.

Seguimos también acompañando con nuestra oración al equipo del proyecto UBU-Bangalore, que, mañana 18 de agosto, regresa de India tras su labor de cooperación al desarrollo. ¡Gracias por ser testigos del Evangelio hasta los confines del mundo!

Por último, os invitamos a pasar por el canal Evangelio y Reflexión, en YouTube, para disfrutar de una explicación ampliada del evangelio de hoy. ¡No os lo perdáis!

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