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Parroquia de San Antonio Abad y Nuestra Señora de El Pilar en Burgos

06.09.2026 Este 6 septiembre de 2026, la Palabra de Dios nos pone delante una realidad muy humana: los conflictos, las diferencias y las heridas que aparecen en nuestras relaciones con los demás. En el Evangelio, Jesús nos enseña que cuando algo se rompe entre nosotros no debemos mirar hacia otro lado, hablar a espaldas del otro o dejar que el resentimiento vaya creciendo. Al contrario, estamos llamados a acercarnos, hablar con sinceridad y buscar la reconciliación.

Jesús nos propone una manera distinta de afrontar los problemas: desde el respeto, la corrección fraterna y, sobre todo, desde el deseo de recuperar al hermano y no de condenarlo.

Es una enseñanza que podemos llevar fácilmente a nuestra vida cotidiana. En la familia, entre amigos, en el trabajo, en nuestros grupos y también dentro de nuestras comunidades cristianas surgen malentendidos y diferencias. La cuestión no es que nunca tengamos conflictos, sino cómo decidimos afrontarlos.

A veces preferimos callar. Otras veces comentamos el problema con terceras personas. Incluso podemos llegar a alejarnos sin intentar comprender qué ha ocurrido.

Jesús nos invita a dar un primer paso diferente: acercarnos al otro con humildad y hablar desde el corazón.

Porque corregir al hermano no significa juzgarlo. Significa quererlo lo suficiente como para buscar juntos un camino de reconciliación.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si tu hermano peca contra ti, repréndelo estando los dos a solas. Si te hace caso, has salvado a tu hermano.

Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.

En verdad os digo que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos.

Os digo, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre que está en los cielos. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».

Salmo 94: “Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor: «No endurezcáis vuestro corazón»”

El salmo de este domingo nos deja una invitación muy sencilla, pero también muy profunda: escuchar la voz del Señor y no endurecer nuestro corazón.

Porque muchas veces el problema no está solamente en lo que ocurre fuera de nosotros, sino en cómo reaccionamos interiormente.

Un corazón endurecido tiene dificultades para escuchar, para reconocer sus propios errores, para pedir perdón o para comprender al otro.

Por eso el salmo nos invita a detenernos y preguntarnos si realmente estamos dejando espacio a Dios para transformar nuestra manera de pensar, de hablar y de relacionarnos.

Escuchar a Dios significa también aprender a escuchar al hermano.

Y quizá ahí encontramos una de las claves que unen el salmo y el Evangelio de este domingo: para construir comunidad necesitamos corazones dispuestos a escuchar, dialogar, perdonar y reconciliarse.

Una reflexión para nuestra vida

Todos tenemos personas con las que alguna vez hemos tenido un desencuentro.

Puede que haya una conversación pendiente, una palabra que nos dolió, un malentendido que nunca aclaramos o incluso alguien de quien nos hemos alejado con el paso del tiempo.

El Evangelio de hoy nos propone no quedarnos instalados en esa distancia.

Jesús no nos pide que ignoremos el mal ni que hagamos como si nada hubiera ocurrido. Nos pide algo mucho más difícil y mucho más cristiano: buscar al otro desde el amor.

No se trata de ganar una discusión. No se trata de demostrar quién tiene razón.

Se trata de salvar la relación.

Una pregunta para esta semana

¿Hay alguna persona con la que necesito dar un primer paso para hablar, escuchar, pedir perdón o buscar la reconciliación?

Quizá esta semana podamos atrevernos a dar ese paso.

Horarios de las celebraciones

Este domingo, 6 de septiembre, celebraremos juntos la Eucaristía en nuestras comunidad:

  • 11:00 h. – Nuestra Señora de El Pilar
  • 12:15 h. – Ermita de San Amaro
  • 13:15 h. – San Antonio Abad

Para terminar

El Evangelio de este domingo nos recuerda que la fe no consiste solamente en creer, sino también en aprender a vivir con los demás desde el amor.

Cuando surgen diferencias, podemos elegir entre levantar muros o construir puentes.

Jesús nos invita a construir puentes.

Y nos recuerda que cuando nos reunimos en su nombre, cuando buscamos el bien del otro y cuando caminamos juntos, Él está en medio de nosotros.

Que esta semana sepamos escuchar más, juzgar menos, hablar con sinceridad y tener un corazón dispuesto a perdonar.

Que el Señor nos ayude a no endurecer nuestro corazón y a dar siempre un paso hacia la reconciliación.

Feliz domingo y feliz comienzo de curso de catequesis a toda nuestra comunidad.

Y si quieres profundizar un poco más en el Evangelio de este domingo, te invitamos también a ver la reflexión en vídeo en nuestro canal Evangelio y Reflexión, donde abordamos con más calma el mensaje que Jesús nos quiere transmitir esta semana.

Que el Señor nos acompañe y nos ayude a vivir unidos como comunidad.

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