Parroquia de San Antonio Abad y Nuestra Señora de El Pilar en Burgos

07.09.2025 Este domingo, 7 de septiembre de 2025, celebramos el XXIII Domingo del Tiempo Ordinario. Tras el verano, con el fin de las vacaciones y el regreso al trabajo y a las aulas, el Evangelio nos invita a poner el orden en nuestras prioridades y a mirar hacia adelante con el corazón centrado en Dios.

El Señor nos recuerda que seguirle implica decisión y entrega: el que no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío (Lc 14,27). Al mismo tiempo, la primera lectura, del libro de la Sabiduría, nos lanza una pregunta profunda: “¿Qué hombre conoce el designio de Dios? ¿Quién comprende lo que Dios quiere?” (Sab 9,13).

Además, hoy celebramos la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, ocasión para dar gracias por el don de la vida, de la tierra y de todo lo creado, y para comprometernos en su cuidado responsable, también en nuestro día a día.

Por último, queremos también alegrarnos con las familias de catequesis de nuestra parroquia, que este fin de semana viajan con nuestros párrocos in solidum, Jesús María Álvarez y Heriberto García, a Belloc-Lourdes. Una convivencia en la fe y la fraternidad, para compartir la alegría del Evangelio en comunidad.

Lectura del Evangelio según San Lucas (Lc 14, 25-33)

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo:
«Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío.

Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío.

Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla?

No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo:
“Este hombre empezó a construir y no pudo acabar”.

¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que lo ataca con veinte mil?

Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz.

Así pues, todo aquel de entre vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío».

Análisis y Reflexión

El Evangelio de este domingo es exigente: Jesús no se conforma con discípulos a medias. Quiere seguidores valientes, que lo pongan en el centro incluso por encima de sus propios planes o afectos. No es un desprecio a la vida ni a quienes amamos, sino la invitación a vivir todo desde Él y en Él.

La lectura de Sabiduría nos recuerda nuestra limitación: nos cuesta entender los planes de Dios, y por eso necesitamos humildad y discernimiento. El verdadero discípulo es aquel que, consciente de sus limitaciones, pide la luz del Espíritu Santo para conocer y vivir la voluntad de Dios.

El Salmo 89 resuena con fuerza en este contexto: “Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación”. Al comenzar un nuevo curso escolar, laboral y pastoral, podemos confiar en que el Señor nos acompaña y nos fortalece en nuestras decisiones.

Preguntas para la reflexión

Antes de comenzar este nuevo curso, podemos preguntarnos:

  • ¿Qué lugar ocupa Jesús en mis prioridades cotidianas?
  • ¿Pido discernimiento a Dios para comprender su voluntad o me dejo llevar solo por mis planes?
  • ¿Cómo vivo mi responsabilidad en el cuidado de la creación que Dios nos ha confiado?

Horarios de misas

  • 11:00 h. en El Pilar.
  • 13:15 h. en San Antonio Abad.

Reflexión final

Este domingo, en el inicio del curso y de tantas rutinas, la Palabra de Dios nos invita a poner nuestra mirada en lo esencial: Cristo. Él es nuestro refugio y nuestra fortaleza, y nos llama a vivir la fe con decisión, con confianza en su voluntad y con amor a la creación.

Que la Jornada de Oración por el Cuidado de la Creación nos ayude a valorar y proteger el mundo que Dios nos regala. Y que la experiencia de convivencia en Belloc-Lourdes de nuestras familias sea un testimonio vivo de fraternidad y esperanza.

Os invitamos también a ver el vídeo de Evangelio Flash en el canal Evangelio y Reflexión para profundizar en este mensaje.

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