12.10.2025 Este domingo, 12 de octubre, celebramos el XXVIII Domingo del Tiempo Ordinario, coincidiendo con el Día de la Hispanidad y la fiesta de Nuestra Señora de El Pilar, patrona de una de las parroquias de nuestra Unidad Pastoral. Mientras muchos festejan el orgullo de pertenecer a una misma historia y cultura, el Evangelio de hoy nos invita a mirar más allá de las raíces terrenales y descubrir la verdadera felicidad: esa que no depende de lo que tenemos, sino de escuchar y vivir la Palabra de Dios. Y así, en medio de nuestro día a día, entre rutinas, trabajo y familia, Jesús nos recuerda que la dicha más profunda nace del corazón que escucha y pone en práctica el amor de Dios. 
Lectura del Evangelio (Lucas 11, 27-28)
“Mientras Jesús hablaba a la gente, una mujer de entre el gentío, levantando la voz, le dijo:
‘Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron.’
Pero él dijo:
‘Dichosos más bien los que escuchan la Palabra de Dios y la guardan.’”
Análisis y Reflexión
En un mundo que busca la felicidad en el éxito, el reconocimiento o la comodidad, Jesús nos propone una vía distinta, más profunda y duradera: la felicidad que nace del alma que escucha a Dios.
La mujer del Evangelio exalta a María por su maternidad, pero Jesús redirige esa alabanza hacia algo más esencial: la escucha obediente. No basta con oír, hay que guardar la Palabra, hacerla vida.
Este mensaje nos invita a mirar cómo vivimos nuestra fe en lo cotidiano: ¿escuchamos a Dios solo en misa o también en el silencio de nuestro hogar, en el trato con los demás, en los momentos difíciles?
La verdadera felicidad no depende de lo externo, sino de una relación viva con Dios, que da sentido, paz y esperanza incluso en medio de las dificultades.
Y en este día de Nuestra Señora de El Pilar, patrona de una de nuestras parroquias, de la Hispanidad, de la Comunidad de Aragón y de la ciudad de Zaragoza, de la Guardia Civil y de la Flotilla de Submarinos de la Marina Española, la ensalzamos como modelo de fe firme y esperanza, recordamos que ella fue dichosa no solo por ser la Madre de Jesús, sino porque creyó y vivió según la Palabra.
Salmo 26: “El Señor me ha coronado, sobre la columna me ha exaltado.”
El salmo de hoy resuena como una alabanza a Dios que eleva al humilde y sostiene al que confía en Él.
Así como María, símbolo de fortaleza y fe, es exaltada por su fidelidad, también cada uno de nosotros es invitado a dejar que el Señor sea nuestra columna firme, quien sostiene y corona nuestra vida cuando la construimos sobre su Palabra.
Preguntas para la reflexión personal
Antes de cerrar este domingo, te invitamos a detenerte un momento y pensar:
- ¿Escucho la Palabra de Dios solo con los oídos o también con el corazón?
- ¿Dejo que la Palabra transforme mis decisiones y mi manera de amar a los demás?
- ¿Qué me enseña hoy María, en la fiesta del Pilar, sobre la confianza y la fidelidad en la fe?
Horarios de las Eucaristías
- 12:00 h. – Parroquia de Nuestra Señora de El Pilar
- 13:15 h. – Parroquia de San Antonio Abad
(Este domingo no hay catequesis por la celebración de la fiesta del Pilar.)
Reflexión final
La clave de la felicidad verdadera —como nos recuerda Jesús— no está fuera, sino dentro del corazón que escucha y vive el Evangelio. Pidamos a María, Nuestra Señora del Pilar, que nos ayude a mantenernos firmes sobre la columna de la fe, guiados siempre por la Palabra de su Hijo.
Si quieres profundizar más en el Evangelio de hoy, te invitamos a ver el video corto del canal de YouTube Evangelio y Reflexión.
¡Feliz Día a todos!